Sólo me he presentado una vez a unas oposiciones de la Xunta de Galicia, concretamente del Sergas. Y la verdad es que no me volvieron a dar ganas de presentarme. El que sea concurso oposición, el que hubiera gente que tenía más puntos que tú simplemente por haber sido contratado de las maneras más variopintas, el ver procesos selectivos como los existentes en alguna Diputación o Concello galego… En fin, que no me valía demasiado la pena. No es lo mismo, al menos para mí, ponerte a estudiar pensando en que si cumples tienes tu plaza, a estar metido en un proceso continuado a lo largo de años para conseguir un puesto para el que encima algunos parten con ventajas injustas.
Hace poco más de medio año que llegó de nuevo el PP a la cabecera de la Administración gallega y ya ha existido el primer escándalo en una oposición. Escándalo que puede que se haya revelado únicamente porque las personas implicadas tienen cualquier cosa menos luces y sacaron unas notas muy superiores al resto de los opositores. ¿De verdad alguien pensaba que el que 3 familiares fueran las notas más altas en la primera prueba de administrativo (C1) y auxiliar administrativo (C2) no iba a cantar? Siempre quedará la duda de si los implicados en esta filtración son las cinco personas que han sido finalmente expulsadas del proceso selectivo, o había más gente, que con un poco de raciocinio, iban con la idea de sacar una nota que entrara dentro de la nota media necesaria para aprobar en los últimos años. Uno ya no sabe que pensar, pero los antecedentes te hacen pensar mal…
Pero es que no queda ahí la cosa, sino que los cinco “inteligentes” (porque no se les puede llamar de otra manera…) contestaron por igual a todas las preguntas. Tienen los mismos aciertos y los mismos fallos. Vuelvo a preguntar, ¿pero de verdad no se daban cuenta de que iba a cantar? Surrealista.
Eso sí, el responsable de Función Pública en su puesto, y sin asumir responsabilidades. No esperaba menos.
La noticia en La Voz de Galicia.